María Pérez-Ojeda Caballos

María Pérez-Ojeda Caballos

21 de enero de 2015

La boda de Ana y Leo

En el mes de Octubre se casaron Ana y Leo. Falique Moreno me llamó para que le ayudara a fotografiar el evento y yo, por supuesto, le dije que si encantada. Fue una boda muy divertida, a pesar de la lluvia, para la que se utilizaron los quitasoles a modo de paraguas que aportaron un colorido impresionante a la celebración, a parte del que ya aportaron las invitadas.
Una familia encantadora que no paró de sonreír durante todo el día y que nos hizo el trabajo muy fácil a Falique y a mi.
Aquí os dejo una muestra de lo que capturé ese día:


La foto a través del espejo


Mi querido hermano...

Te quiero hermana...

Las hermanas más sonrientes del mundo!!!

Cuando le pusieron el velo se hizo el silencio... estaba preciosa...


Vaya panda!!! pero que bien se portaron!!!


Que estaría maquinando...

Y llegó el gran momento!!!


Invitadas guapísimas

Toques de color

Ya no aguanto más en mi sitio!!!


Que arte!!!

Haznos una foto porfaaaa!!!!

Encuentros emotivos...

Encuentros cariñosos...

Que juego dieron los quitasoles!!!

El ramo para su hermana del alma...


La diversión de los peques...

Amigas con color!!!

Vamos a posar un poco!!!

Los testigos

Poses divertidas


Que seáis muy muy felices!!!



20 de agosto de 2014

Reportaje en Sangenjo

Como cada año, empieza a ser costumbre hacer unas fotos a mis sobris deprisa y corriendo el día antes de irse de Sangenjo,  improvisamos y no preparamos nada, pero con esas caras... que queréis que os diga... no hace falta hacer nada, solo dejarlos disfrutar y empezar a disparar!!!





















20 de julio de 2014

Una mamá modelo...

Bueno, por fin puedo enseñaros un reportaje diferente, al que no estamos muy acostumbrados todavía pero que desprende una ternura impresionante y es un recuerdo inolvidable:
EL EMBARAZO...
Evidentemente no todas las embarazadas son iguales ni se les puede realizar el mismo tipo de fotografía, pero el fin del reportaje sigue siendo transmitir la felicidad que desprende una mujer en estado.
En este caso la mamá es espectacular y eso facilitó mucho las cosas, y Ainhoa, la peque, se portó como una auténtica mini modelo, haciendo todo tipo de monerías, y gracias a eso pude captar momentos que se nos quedarán grabados de por vida.
Además, por suerte, conté con la ayuda de mi íntima amiga y fotógrafa Lucía Soler Escobar.
Como siempre, aquí tenéis una muestra del resultado final.